SpaceX ya no vive solo del espacio: el trimestre que lo cambió todo
Mi veredicto es claro: SpaceX dejó de ser una empresa de cohetes con Starlink como apéndice rentable. A dÃa de hoy es, en la práctica, un hyperscaler más, con nombre y apellidos: alquila GPUs por contrato plurianual, como AWS o Google Cloud, solo que sin SLA público y sin pricing transparente.
Los números de Q2 2026 no dejan mucho margen para la duda. SpaceX facturó $7.800M, un 92% más que en el mismo trimestre de 2025. De ese salto, casi $2.000M vinieron directamente del segmento de IA/compute, que creció un 247% interanual hasta los $2.560M — siete veces más que hace un año. Starlink aportó otros $1.700M de crecimiento, pero ya no es la única historia.
Después de años cubriendo el sector enterprise, pocas veces he visto un pivote tan silencioso y tan rápido a la vez. SpaceX no montó una división de cloud con keynote ni fanfarria: simplemente empezó a facturar el exceso de capacidad que construyó para entrenar Grok.
La pérdida neta del trimestre fue de $541M, mejor que los $1.000M de Q2 2025, pero el capex se disparó 4x en el primer semestre: $28.000M frente a $7.000M en 2025. Solo en Q2, el capex del segmento de IA ($15.800M) superó los ingresos totales de la compañÃa en ese mismo periodo (una cifra que en cualquier consejo de administración tradicional encenderÃa todas las alarmas).
Eso no es una nota al pie: es la apuesta completa de la empresa.
Anthropic y Google: los dos contratos que explican el giro
¿Por qué iban Anthropic y Google, dos de las compañÃas con más caja del planeta, a alquilarle GPUs a una empresa de cohetes en vez de construir sus propios centros de datos? La respuesta está en la velocidad: Colossus 1, el centro de datos que SpaceX levantó originalmente para xAI, se construyó en unos 122 dÃas. Conectar un data center tradicional a la red eléctrica puede tardar entre cinco y diez años.
Acceso exclusivo, además: Anthropic se queda con todo Colossus 1 en Memphis, cerca de $40.000M en el total del contrato. Google entra después, desde octubre de 2026 hasta junio de 2029, con cláusula de salida a 90 dÃas a partir de enero de 2027.
| Cliente | Contrato mensual | Duración | Capacidad | Cláusula de salida |
|---|---|---|---|---|
| Anthropic | $1.250M/mes | Hasta mayo 2029 | +220.000 GPUs Nvidia, Colossus 1 | No especificada públicamente |
| $920M/mes | Oct. 2026 – jun. 2029 | ~110.000 GPUs Nvidia | 90 dÃas desde enero 2027 |
Hay un detalle que casi ningún análisis financiero menciona: Google es accionista de SpaceX (~6%, unos $94.100M) y de Anthropic (~14%, unos $124.000M) al mismo tiempo que le paga a SpaceX por servir a ambas. El dinero, en cierto modo, da la vuelta completa y regresa parcialmente a su propio balance. Es un cÃrculo cerrado que conviene tener en cuenta antes de leer estos contratos como simple oferta y demanda de mercado libre. Para entender por qué Anthropic necesita tanta capacidad, vale la pena revisar su ritmo de quema de caja tras la última ronda.
El número que nadie ha atado a un nombre: los $6.700M fantasma
Lo que nadie te dice es que los contratos de Anthropic y Google no explican todo el dinero que está entrando.
En la earnings call, el CFO Bret Johnsen deslizó una cifra que casi nadie recogió con la atención que merece: además de los $14.100M en contratos cloud firmados durante Q2, SpaceX sumó otros $6.700M en las primeras semanas de julio, que empiezan a facturar en octubre durante un periodo de seis meses. Y no los atribuyó ni a Anthropic ni a Google.
Haz la cuenta. Anthropic y Google ya estaban valorados por separado desde mayo y junio, con cifras anualizadas de unos $15.000M y $11.000M respectivamente. Si sumas los $14.100M de Q2 más estos $6.700M adicionales, el total de compromisos no cancelables supera con holgura lo que aportan las dos cuentas conocidas. ¿Quién firma ese tercer contrato?
No lo sabemos.
Y esa es la pregunta que deberÃa hacerse cualquier equipo de infraestructura evaluando a SpaceX como proveedor: ¿depende de dos ballenas con nombre propio, o ya diversifica su base de clientes hacia terceros sin identificar?
El conflicto de interés que nadie quiere nombrar
Aquà va mi crÃtica directa: SpaceX es dueña de xAI, y xAI compite con Anthropic en el mercado de modelos de lenguaje con Grok. Y aun asÃ, SpaceX le alquila a Anthropic la infraestructura —la misma, Colossus 1— que originalmente se construyó para entrenar a su propio competidor. Es inaceptable que en 2026 todavÃa tratemos esto como una simple transacción comercial sin mencionar el conflicto estructural que implica (y no, "son negocios distintos" no es una respuesta que aguante el escrutinio). Si mañana Grok necesita más capacidad para plantar cara a Claude, ¿qué pasa con el contrato de Anthropic? ¿Se prioriza al inquilino que paga $1.250M al mes o al hermano pequeño que todavÃa pelea por cuota de mercado? Nadie en SpaceX ha respondido públicamente a esa pregunta, y no la vas a encontrar en ningún comunicado de prensa.
Elon Musk ya adelantó, en una reunión interna, por dónde va esto.
"Definitivamente, nuestros ingresos de IA superarán a todos los demás ingresos espaciales probablemente en septiembre, el mes que viene. […] Superaremos significativamente el resto de ingresos espaciales en el cuarto trimestre." — Elon Musk, reunión general de SpaceX, 12 de agosto de 2026
Si el compute pesa más que los cohetes en la cuenta de resultados, la pregunta de quién manda dentro de SpaceX — el negocio espacial o el negocio de IA — deja de ser retórica.
Starbase Louisiana: $100.000M y la otra cara de la moneda
El 25 de agosto de 2026, el mismo mes en que se conocieron estos números, SpaceX anunció una segunda Starbase: $100.000M de inversión en Vermilion Parish, Louisiana, con más de una docena de torres de lanzamiento y el objetivo de superar los 30 vuelos de Starship al dÃa. La construcción arrancarÃa en 2027 y el primer lanzamiento llegarÃa en 2029. Louisiana calcula 3.000 empleos directos con un salario medio de $92.600 y más de 30.000 empleos de construcción en el pico de obra.
Ningún artÃculo que he leÃdo sobre el anuncio conecta este dinero con la caja que genera el negocio de compute. Pero la relación es obvia: sin la facturación mensual que ya entra desde Memphis y desde el acuerdo con Google, financiar $100.000M en infraestructura de lanzamiento con un payback "de menos de un año" en el lado de IA —como dice el propio CFO— serÃa mucho más difÃcil de justificar ante inversores.
Del otro lado del anuncio, casi silencio: grupos como la Louisiana Wildlife Federation y la Pontchartrain Conservancy ya se oponen por el impacto en los humedales costeros de Vermilion Parish, con el precedente de multas ambientales en el Starbase original de Texas. Y el calendario de centros de datos orbitales —adelantado ahora a finales de 2027— depende de que Starship logre por fin la recuperación completa de ambas etapas en el mismo vuelo, algo que todavÃa no ha ocurrido.
Mi veredicto: ¿es SpaceX un proveedor de compute serio?
Si me preguntas directamente: sÃ, pero con matices que Bret Johnsen no va a repetir en la próxima earnings call.
No he tenido acceso a pricing real de SpaceX para cargas empresariales fuera de estos dos contratos ancla, asà que no puedo confirmar si sus tarifas son competitivas frente a lo que ya cobran los neoclouds establecidos. Y esa opacidad, honestamente, es parte del problema.
La semana pasada, revisando el catálogo de proveedores para un cliente que buscaba diversificar su stack de GPUs, me topé con la misma pregunta que planteo aquÃ: ¿vale la pena firmar con quien no publica precios?
| Proveedor | Referencia de escala | Transparencia de precios |
|---|---|---|
| SpaceX (compute) | Colossus 1 + contratos Anthropic/Google | Sin pricing público |
| CoreWeave | Backlog de $99.400M (marzo 2026) | Precios públicos (H100 desde $6,16/h) |
| Nebius | Ingresos $582,3M en Q2 2026 (+454%) | Precios públicos, incluso B300 |
| AWS / Google Cloud / Azure | Multi-región, SLA maduros | Catálogo público completo |
No me ando con rodeos: SpaceX tiene la escala y la velocidad de despliegue que ni CoreWeave ni Nebius igualan hoy, pero le falta lo que hace confiable a un hyperscaler a largo plazo: pricing público, SLA verificable y ausencia de conflicto de interés con sus propios inquilinos. La reciente jugada de Nvidia comprando Groq confirma que todo el sector reorganiza quién controla el compute de IA, y SpaceX se sentó a la mesa por la puerta grande, aunque no siempre por las razones más limpias. Con Anthropic y OpenAI coqueteando con salidas a bolsa valoradas en billones, depender de un proveedor con tantas aristas sin resolver es un riesgo para anotar, no para ignorar.
¿DiversificarÃas tu infraestructura crÃtica metiendo a SpaceX como cuarto proveedor mañana mismo? Yo, hoy por hoy, no lo harÃa sin antes ver un contrato con SLA por escrito y un pricing que no dependa de una llamada telefónica con Bret Johnsen.




